Read The Great
Gatsby
FREE.
Click Here

Try it FREE or V.I.P. Sign-up Now. It's Quick and Easy!

Free-Ebooks.net is the internet's #1 online source for free ebook downloads, resources and authors
Cuando concluí de almorzar, me levanté paradespedirme de mis huéspedes.
Ellos, por sugusto, me hubieran retenido todavía un rato,para hablar de
Mauricio, pero iba atardeciendo,estaba lejos el molino, y era necesario
emprenderla marcha.
El viejo se había puesto de pie al mismotiempo que yo.
—Mamette, trae mi sobretodo. Voy a acompañarlohasta la plaza.
Mamette en su fuero interno pensaba indudablementeen que hacía ya un
poco fresco paraacompañarme hasta la plaza, pero tuvo laprudencia de no
exponer su opinión. Unicamente,mientras le ayudaba a meterse las mangasdel
sobretodo, un bonito sobretodo de color rapécon botones de nácar, oí a la buena
señoraque le decía dulcemente:
—No regresarás muy tarde, ¿verdad?
A lo que él respondió, con aire picaresco:
—¡Jem! ¡Jem! No lo sé. Pudiera ocurrir.
Después contempláronse riendo, y las niñitasvestidas de azul, de verlos reír,
reían, y en surincón reíanse también a su manera, los canarios.Dicho sea entre
nosotros, creo que el olorde las cerezas las había embriagado a todos
unamiajita.
Cuando salimos el abuelo y yo, caía la tarde.La niña del vestido azul nos
seguía de lejos,para acompañarlo a la vuelta, pero él no la veía,se enorgullecía
de marchar de mi brazo comoun hombre. Mamette, radiante, observaba
todoesto desde el quicio de la puerta, y al contemplarnos,movía graciosamente
la cabeza comosi nos dijese: «Todavía puede andar mi marido,a pesar de los
años que tiene.»
EL SUBPREFECTO EN EL CAMPO
El señor subprefecto ha salido de expedición.Con el cochero delante y el
lacayo detrás, elcoche de la subprefectura le conduce majestuosamentea la
Exposición regional de La-Combe-aux-Fées.El señor subprefecto se pusoen ese
día memorable la hermosa casaca bordada,el sombrerito apuntado, el pantalón
estrechogaloneado de plata y la espada de galacon empuñadura de nácar.
Descansa sobre susrodillas una gran cartera de piel de zapa conrelieves, y la
contempla entristecido.
El señor subprefecto contempla entristecidosu cartera de zapa estampada en
hueco; piensaen el famoso discurso que en breve ha de pronunciardelante del
vecindario de La-Combe-aux-Fées.
 

READ THIS BOOK AS

* For VIP Members Only. To access these formats usable with Kindle, Sony Reader, iPad and other readers, please upgrade


Do you like this book? yes no
LIKES (0)
DISLIKES (0)


Free-eBooks.net, Paradise Publishers Inc.