en todaspartes, y que el corte del istmo de Panamá acercará a
Europa de unosveinte días.
En el lugar en que empieza a ser menor el declive de Sierra
Nevada ydonde la corriente de los ríos va siendo menos
impetuosa y violenta, selevanta al pie de una gran montaña roja,
Smith's-Pocket[1]. Contempladodesde el camino rojizo, a través de la luz roja del crepúsculo y delrojo polvo, sus casas blancas
se parecen a cantos de cuarzo desprendidosde aquellos altos
peñascos. Seis veces cada día pasa la diligencia roja,coronada de
pasajeros, vestidos con camisas rojas, saliendo de improvisopor
los sitios más extraños, y desapareciendo por completo a unas
cienyardas del pueblo. A este brusco recodo del camino débese
tal vez que eladvenimiento de un extranjero a Smith's-Pocket,
vaya generalmenteacompañado de una circunstancia bastante
especial. Al apearse delvehículo, ante el despacho de la
diligencia, el viajero, por demásconfiado, acostumbra salirse del
pueblo con la idea de que éste se hallaen una dirección
totalmente opuesta a la verdadera. Cuentan que losmineros de a
dos millas de la ciudad, encontraron a uno de estosconfiados
pasajeros con un saco de noche, un paraguas, un periódico,
yotras pruebas de civilización y refinamiento, internándose por
el caminoque acababa de pasar en coche, buscando el
campamento de Smith's-Pocket,y apurándose en vano para
hallarlo.
