Read The Great
Gatsby
FREE.
Click Here

Try it FREE or V.I.P. Sign-up Now. It's Quick and Easy!

Free-Ebooks.net is the internet's #1 online source for free ebook downloads, resources and authors
interésbondadoso con que le miraba Nieves a menudo, no
habían pasado nipasarían jamás por Villavieja.
Esto por de pronto. Además, al deshacerse la tertulia y ya
despidiéndosede él, le había dicho don Alejandro con gran
encarecimiento, mientras leapretaba una mano con las dos
suyas:
—Mañana, después que comamos en Peleches, iremos a ver el
yacht;pero de cerca y como debe ser visto. Conste que está usted
notificado.
—«¡Después que comamos... a ver el yacht!»—repetía el
mozo en susadentros, enredado en las confusiones más extrañas,
mientras respondíaal expresivo Bermúdez cuatro palabras, mal
urdidas, de cortesía—. ¿Quéplural era aquél de «comamos»?
¿Cuántos y quiénes entraban en él?
Sin desembrollar este lío, que pasó por su cabeza como un
relámpago, oyóque le decía Nieves, por despedida también y
también muy afectuosa:
—Y al subir a comer con nosotros, no se le olviden a usted
ciertasacuarelas que deseamos ver.
Esto ya estaba más claro; pero no todo lo que debía de estar.
Eraindudable que su padre se había despachado a su gusto
aquella tarde enla botica.
En cuanto salieron del Casino los de Peleches, le faltó tiempo
a él paralargarse hacia su casa. En dos zancadas llegó; en breves
palabras enteróa su padre de todo lo que acababa de pasarle, y
en pocas más lesatisfizo el boticario la curiosidad, declarándole
todo lo ocurridoaquella tarde en la botica. Por cierto que don
Adrián subió la bocamangaizquierda hasta el codo, y el arco de

READ THIS BOOK AS

* For VIP Members Only. To access these formats usable with Kindle, Sony Reader, iPad and other readers, please upgrade


Do you like this book? yes no
LIKES (0)
DISLIKES (0)


Free-eBooks.net, Paradise Publishers Inc.